S.E. Josafat de Buenos Aires, Argentina y Paraguay

Arzobispo Joasaf (Skorodumov) de Buenos Aires, Argentina y Paraguay

El Arzobispo Joasaf nació el 14/26 de Enero de 1888 en la aldea de Rebovichi, condado de Tikhviny, Provincia de Novgorod (aproximadamente a 200 km. Al este de San Petersburgo) del Imperio Ruso. Nació tres horas después que su hermana gemela María y recibió el nombre de Iván. Tenía además un hermano mayor que murió durante el Sitio de Leningrado en 1942 y otro dos años menor que murió a los 12 años. Maria sobrevivió al menos hasta la década de 1950 y vivió en Leningrado.

El padre de Iván, Vasily Skorodumov, era sacerdote en la parroquia del pueblo, y su madre se llamada Feodosia Skorodumov, nacida Kachalova, quien murió cuando los gemelos tenían sólo cinco años. Cuando tenía diez años, Iván fue llevado por su padre a la Escuela Espiritual que preparaba estudiantes para el seminario en Tikhvin, de donde se graduó en 1902, con altas calificaciones, ganando una plaza en el Seminario Teológico de Novgorod, institución fundada en 1740 por la Emperatriz Ana y de cuyas  aulas, ubicadas en el Monasterio de San Antonio el Romano, se había graduado San Tíjon de Zadonsk. Allí Iván Skorodumov se formó entre 1902 y 1908.

Tras graduarse del Seminario Teológico de Novgorod en 1908, con altas calificaciones y una brillante recomendación de sus instructores, fue aceptado en la Academia Teológica de San Petersburgo, institución fundada en 1721; donde cultivó un amor especial por los escritos de los Santos Padres, especialmente por San Juan Crisóstomo. También allí comenzó su admiración hacia el rector de la Academia, el Obispo Teófanes (Bystrov, 1872-1940) de Yamburg, más tarde Arzobispo de Poltava y Pereyaslavl, quien fuera confesor de la Emperatriz Mártir Alejandra, la cual duró toda su vida. En dicha academia fue condiscípulo del futuro Arzobispo Teodosio (Samoilovich, 1884-1968) de Sao Paulo y Brasil.

Después de su graduación en 1912, fue tonsurado por el Obispo Teófanes en la festividad de San Juan Crisóstomo, recibiendo el nombre del recién glorificado San Joasaf de Belgorod (1911). El mismo obispo le ordenó hierodiácono el 1 de Diciembre 1912, y tres días después hieromonje. El Comité de Formación del Santo Sínodo le nombre Inspector Asistente de la escuela preparatoria del seminario en Yaransk, Provincia de Viatka (Norte de Rusia), y un año después al mismo cargo en Poltava (Ucrania), en donde se sorprendió la Revolución. Los bolcheviques ocuparon el edificio donde el futuro obispo vivía, pero ni él ni el futuro Archimandrita Ambrosio (Konovalov) fueron sorprendidos por los asaltantes. Dicha experiencia se repitió cuando más tarde, los bolcheviques entraron a arrestar al Obisp Teófanes, también asignado a Poltava, y no fue fue encontrado pese a estar sentado en su escritorio.

El Hieromonje Joasaf fue elevado a Archimandrita el Mayo de 1920 en Crimea, viviendo en el Monasterio de Grigoriev Bizyukov en Kherson, lugar que fue víctima de los ataques de la Guerra Civil, hasta la evacuación del Ejército Blanco. Allí el Hieromonje Joasaf fhe nombrado predicador de las tropas del Ejército del General Denikin por el Obispo Benjamin (Fedchenko), su profesor en la Academia de San Petersburgo. Desde allí fue evacuado con el ejército hasta Constantinopla, donde fue asignado al Hospital Militar Ruso, viviendo con el Archimandrita Teodosio (Samoilovich) entre diciembre de 1920 hasta febrero de 1921, cuando partió al Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, donde vivieron en el Monasterio de Vratna hasta su traslado a Erceg Novi, (Montenegro), donde enseñó y sirvió como sacerdote a los emigrados rusos. Luego sirvió al Cuerpo de Cadetes de los Cosacos del Don del Emperador Alejandro III en Gorazhde (Bosnia), que utilziaban un antiguo campo militar Austro-Húngaro hasta 1933, donde se distinguió por su amor paternal hacia los cadetes

En 1929 fue invitado a Canadá a servir en Montreal, ciudad de la que fue nombrado Obispo y Vicario de la Diócesis de Norteamérica el 11 de Junio de 1930. Fue nominado al episcopado en la Iglesia de la Santísima Trinidad de Belgrado, usada en eso días como el principal templo de la Iglesia Rusa en el Exterior, en presencia del Metropolitano Antonio (Khrapovitsky), con el Arzobispo Hermógenes (Maximov) y el Obispo Mitrofan (Abramov) como concelebrantes. Al día siguiente, 12 de Octubre de 1930 fue consagrado al episcopado

En Canadá el nuevo Obispo tuvo que afrontar las luchas interjurisdiccionales que desgarraban a la Iglesia en Norteamérica. Pese a que vivía sólo de donaciones, logró después de 10 años tener una Catedral en Edmont, 40 parroquias , un monasterio y un Skete, obras en las que participó activamente. Antes de su retiro de Canadá había formado un total de 60 parroquias. El Concilio de Obispos de la Iglesia Rusa en el Extranjero le elevó al rango de Arzobispo el 29 de Octubre de 1945. Tras la escisión de la Metropolia Americana de la ROCOR tras el Concilio de Cleveland, Vladyka permaneció fiel a la Iglesia Rusa en el Extranjero gobernando la porción oriental de Canadá con sede en Edmont.

En Diciembre de 1950, el Concilio de Obispos de la Iglesia Rusa en el Extranjero, habiendo recibido la noticia de la urgencia de tener un obispo para Argentina, nombró al Arzobispo Joasaf por recomendación del Primado Metropolitano Anastassy (Gribanovsky), a donde llegó durante la Gran Cuaresma de 1951, pese al declive de su salud, lo cual no fue obstáculo para aceptar obedientemente su nombramiento, el cual se oficializó el 23 de Julio de 1951. Bajo su mandato, impulsó la construcción de la Catedral de la Resurrección en Núñez en 1952 y nuevamente se distinguió por su amor hacia su rebaño y su sincera preocupación por las parroquias; además regularizó la vida de la diócesis en 1953, registrándola de acuerdo con las leyes argentinas. Formó una biblioteca que entregó a la diócesis antes de su muerte

Falleció el 26 de Noviembre de 1955, en el 43° aniversario de su tonsura monástica, en la festividad de San Juan Crisóstomo. Fue sepultado en el Cementerio Británico de Buenos Aires.

 

“No juzgues. No lo sabes, quizás Dios ya ha perdonado al que has condenado”.

Arzobispo Joasaf de Buenos Aires