Consejos de los Staretz de Optin

Consejos de

los Staretz (Ancianos) de Optin

 

Traducido por Dra. Elena Ancibor

Concejos del santo monje

León (Nagolkin)

Trata más escucharte a ti mismo y no discutir las acciones, actitudes y relación hacia ti de otros, y si no ves en ellos el amor es porque tú mismo no tienes amor.

Donde hay humildad, allí está la simplicidad, y este don Divino no pregunta los destinos divinos.

Dios no desdeña la oración, pero a veces no cumple los deseos solo para que según Su intención Divina organizar todo mejor. ¿Qué pasaría si Dios – Omnisapiente – cumpliría nuestros deseos? Pienso, pero no afirmo, que todos los que nacieron en la tierra, hubieran perecido.

Los que viven sin atención a sí mismos, nunca serán dignos de la gracia.

Cuando les falta la tranquilidad – sepan que no poseen en sí la humildad. Esto el Señor reveló en siguientes palabras, que al mismo tiempo muestran dónde buscar a la tranquilidad. Él dijo: “Aprendan de Mí, soy manso y humilde de corazón, y encontrarán la calma para vuestras almas” (Mat. 11:29).

Concejos del santo monje

Moisés (Putilov)

Si a alguien harán misericordia – por esto serán perdonados…

Si sufrirán con los que sufren (no parece gran cosa esto) – serán adjuntados a los mártires.

Si perdonan al que os ofende, por esto no solo se les perdonarán vuestros pecados, sino además serán hijos del Padre Celestial.

Si rogaras de corazón por la salvación, aunque sea un poco, te salvarás.

Si reprocharas a ti mismo, te acusaras y te condenaras a ti mismo ante Dios por los pecados que sientes con la conciencia, por esto serás absuelto.

Si confiesas tus pecados ante Dios, recibirás perdón y recompensa.

Si te pondrás triste por los pecados o te emocionarás o llorarás, o suspirarás, tu suspiro no será secreto para Él: “No se esconde de Él – dice San Simeón – la gota de lágrima ni parte de ella.” Y San Juan el Crisóstomo dice: “Si solo te acongojaras por los pecados, lo recibirá Él para tu salvación.”

Verifica a ti mismo cada día: ¿qué sembraste a la cuenta del siglo futuro, el trigo o las espinas? Prueba a ti mismo, prepárate para enmendar lo mejor al día siguiente y así pasá a toda la vida. Si pasó mal el día actual de manera que no aportaste a Dios ni una buena oración, si no sentiste ni una vez contrición de corazón, ni te humillaste en pensamiento, no ofreciste bondad o limosna a nadie, no perdonaste al ofensor, no soportaste la ofensa, sino todo lo contrario, no contuviste la ira, no te contuviste en las palabras, comida, bebida o sumergiste a tu mente en pensamientos sucios, todo esto observado a conciencia, condénate a ti mismo y promete de ser al día siguiente más atento en lo bueno y más cuidadoso en lo malo.

Concejos del santo monje

Macario (Ivanov)

A su pregunta, en qué consiste la vida feliz, en el brillo, gloria, riqueza o en la tranquila y pacifica vida familiar, digo que estoy de acuerdo con la última y agrego: la vida que transcurre con la conciencia limpia y con humildad, aporta la paz, tranquilidad y verdadera felicidad. En cambio, el honor, la gloria y la alta dignidad, a menudo son causa de muchos pecados y no dan felicidad.

La gente, en mayoría de los casos, desea y busca el bienestar en esta vida y trata de evitar a las congojas y puede parecer que esto está muy bien y agradable, pero un continuo bienestar y felicidad hace daño al hombre. Él cae en diversas pasiones y pecados y enoja al Señor, en cambio los que pasan una vida acongojada se acercan más al Señor y más cómodamente reciben la salvación, por eso el Señor a la vida agradable llamó camino ancho: entrada amplia y camino ancho llevan a la perdición y muchos van por ellos (Mat. 7:13), en cambio a la vida acongojada llamó: el camino angosto y entrada angosta que llevan a la vida eterna y pocos van por ellos (Mat. 7:14). Así, por Su amor a nosotros el Señor, previendo la utilidad posible, a los que son dignos conduce del camino ancho al camino angosto y acongojado, para organizar su salvación por medio de paciencia, enfermedades y congojas y darles la vida eterna.

…Ud quiere no solo ser buena y no tener nada malo, sino también ver a sí misma así. Este deseo es encomiable, pero ver sus cualidades buenas es ya el alimento de autoestima y vanidad. Si hasta nosotros en todo actuemos correctamente y bien, igual debemos considerarnos inútiles esclavos. Nosotros siendo en todo incorrectos no debemos en pensamientos considerar nos buenos. Por eso nos confundimos en lugar de humillarnos. Por eso Dios no nos da fuerzas para cumplimiento para que no nos enaltezcamos sino nos humillamos y adquiramos la humildad. Y cuando ella esté en nosotros, también las virtudes estarán firmes y no nos permitirán enaltecernos.

Nosotros, insensatos, pensando de organizar nuestro patrimonio, nos entristecemos, vanamente nos privamos de la calma, dejamos nuestro deber por lo vano, para dejar a nuestros hijos un buen patrimonio. Pero ¿podemos saber si este les será útil? A un hijo tonto no ayuda la riqueza – solo le servirá como causa de mala moral. Hay que ocuparse de dejar a los hijos un ejemplo bueno de nuestra vida y educarlos en el temor a Dios y en Sus mandamientos, esto es su principal riqueza. Cuando buscaremos el Reino de Dios y Su verdad, entonces todo lo terrenal y necesario se agregará (Mat. 6:33). Uds. dirán: no se puede hacer esto; ¡ahora el mundo exige no esto, sino lo otro! Bueno: pero ¿Uds. dieron a luz los hijos para solo este mundo, y no para la vida futura? Consuélense con las palabras Divinas: si el mundo odia a Uds., sepan que Me odió antes que a Uds. (Ju. 15:18), y los pensamientos carnales – es la enemistad hacia Dios: no obedece a la ley Divina y no puede hacerlo (Rom. 8:7). No deseen a sus hijos la gloria del mundo, sino que sean gente buena, obedientes hijos, y cuando Dios lo organice – buenos esposos, cariñosos padres, considerados con los subalternos, amables con todos y condescendientes con los enemigos.

…Tiene deseo de acercarse a Dios y recibir la salvación. En esto consiste todo el deber de cada cristiano, pero esto se cumple a través del cumplimiento de mandamientos Divinos, que consisten todos en amor a Dios y el prójimo y se extienden hasta el amor a los enemigos. Lean el Evangelio, allí encontrarán el camino, la verdad y la vida, guarden la fe Ortodoxa y reglas de la Santa Iglesia, aprendan de los escritos de los pastores y maestros de la Iglesia y adecuen su vida según sus enseñanzas. Pero solo reglas oratorias no les serán útiles, aconsejo tratar, cuanto puedan, de dirigir vuestra atención sobre las obras de amor a los prójimos: relaciones con vuestra madre, esposa e hijos, traten de educarlos en la fe Ortodoxa y buena moral. San Apóstol Pablo, enumerando las diferentes especies de las virtudes y hazañas de autonegación, dice: “si haré aquello y otro, pero no tengo amor, no tendré ninguna utilidad para mí.”

Concejos del santo monje

Antonio (Putilov)

Muchos pintores representan a Cristo en los íconos, pero pocos logran el parecido. Así los cristianos son vivas imágenes de Cristo, pero aquel de ellos que es manso y humilde de corazón y obediente, más que otros se parece a Cristo.

Hay que temer murmurar sobre Dios y temer esto como la muerte, ya que el Señor Dios por Su gran misericordia siente con larga paciencia a todos nuestros pecados, pero Su misericordia no aguanta nuestra murmuración.

No tomen sobre sí promesas y reglas ningunas sin la aprobación del padre confesor, con cuyo consejo una genuflexión les traerá mas provecho que mil genuflexiones por propia voluntad.

El fariseo oraba y ayunaba más que nosotros, pero sin humildad, y todo su trabajo era nada, por eso sigan más la humildad del publicano que habitualmente viene de la obediencia y queda con vosotros.

En toda pena: en la enfermedad, pobreza, dificultad e incertidumbre y en todos los sinsabores – es mejor menos pensar y hablar consigo mismo, en cambio más a menudo dirigirse con la oración, aunque sea corta, a Cristo Dios y a Su Purísima Madre, a través de lo cual el espíritu de amarga tristeza huirá y el corazón se llenará de esperanza en Dios y alegría.

La mansedumbre y la humildad del corazón – son tales virtudes sin las cuales no solo es imposible de lograr el Reino Celestial, ni ser feliz en la tierra, ni sentir la tranquilidad del alma.

Vamos a aprender acusar y condenar a nosotros mismos en pensamiento, y no a los otros, ya que cuan mas humilde seamos, tanto mas ventajoso es; a los humildes ama Dios y Su gracia vierte sobre ellos.

Cuando te pasa algún sinsabor o algo desagradable, di: “¡Lo soportaré para Jesucristo!” Solo di esto y te sentirás mas aliviado. Ya que el nombre de Jesucristo es fuerte. Ante Él todos los sinsabores se calman, los demonios desaparecen. Se calma también tu despecho, se calmará también tu cobardía cuando repetirás el nombre dulcísimo de Él. Señor, dame ver mis pecados; Señor, dame paciencia, generosidad y mansedumbre.

Concejos del santo monje

Hilarión (Ponomarev)

No tengas vergüenza desnudar tus pústulas ante el maestro espiritual y estés listo de recibir de él por tus pecados la vergüenza, para a través de él evitar la vergüenza eterna.

La Iglesia es para nosotros el cielo terrenal donde Dios mismo está presente invisiblemente y observa a los presentes, por eso en la iglesia hay que estar parado en forma recatada, con gran veneración. Vamos a amar a la Iglesia y esforcémonos por ella; ella es para nosotros la delicia y el consuelo en congojas y alegrías.

Para animar a los acongojados staretz a menudo decía: Si el Señor está con nosotros, quién sería contra nosotros (Rom. 8:31).

Cada actividad hay que comenzar con un pedido de ayuda del nombre de Dios.

A menudo hablaba staretz sobre la protección de la conciencia, sobre una atenta observación de sus pensamientos, actos y palabras y sobre la penitencia por esto. Enseñaba aguantar las debilidades y fallas de los dependientes con bondad. “Cuando haces reconvenciones – enseñaba staretz – no alimentes tu vanidad, piense si serías capaz de llevar lo que exiges del otro.”

Si sientes que la ira te embargó, guarda el silencio, y no digas nada hasta que con una constante oración y autoacusación calmes a tu corazón.

Lo más útil para el alma es sentir a sí mismo culpable y último de todos, en lugar de usar la autoabsolución que proviene del orgullo, ya que Dios está en contra de los orgullosos, en cambio a los humildes otorga Su gracia.

A menudo staretz citaba las palabras del apóstol: “El amor verdadero no se enoja, no piensa mal, no cae nunca.”

Concejos del santo monje

Ambrosio (Grenkov)

Si dejamos nuestros deseos y pensamientos y tratamos de cumplir los deseos y pensamientos Divinos, entonces en todo lugar y en toda condición nos salvaremos. Si, en cambio, nos agarramos de nuestros deseos y pensamientos, no nos ayudará ningún lugar y ninguna condición. Eva hasta en el Paraíso no cumplió el mandamiento Divino y para Judas, desgraciado, no le trajo ningún provecho ni la vida al lado del Salvador. Tal como leemos en Sagradas Escrituras, en todas partes es necesaria la obligación de la vida justa.

…Es en vano vamos a acusar a los que viven con nosotros y a los que nos rodean que nos obstaculizan nuestra salvación o el perfeccionamiento espiritual… nuestro descontento de alma y espíritu proviene de nosotros mismos, de nuestra falta de arte de vivir y de una opinión errónea, de la cual no queremos separarnos. Y esto es lo que justamente nos acongoja y apesadumbra y nos lleva a un estado aflictivo. Sería bueno si podríamos comprender la simple palabra de Santos Padres: si logramos la humildad entonces en todo lugar encontraremos la calma, no buscando mentalmente otros lugares, en los cuales nos puede pasar lo mismo si no lo peor.

El medio principal para la salvación – es sufrimiento de muchas y diferentes congojas que le corresponden a cada uno. Según lo dicho en los “Hechos Apostólicos”: “Por medio de muchas congojas debemos entrar en el Reino Celestial.”

Al que quiere salvarse debe recordar y no olvidar el mandamiento apostólico: “lleven las cargas de unos y otros – y así cumplirán la Ley de Cristo.” Hay muchos mandamientos pero ninguno lleva tal conclusión, o sea “así cumplirán la Ley de Cristo.” Gran importancia tiene este mandamiento y antes de otros hay que preocuparse para cumplirlo.

…Muchos desean una buena vida espiritual en su forma más simple, pero solo pocos y raros en realidad cumplen su buena intención – son aquellos que firmemente sostienen las palabras de Sagradas Escrituras, que “con muchas congojas debemos entrar en el Reino Celestial” y – llamando la ayuda Divina, tratan sin quejas soportar las congojas y enfermedades y diferentes incomodidades, conteniendo en la memoria las palabras del Mismo Señor: “si quieres entrar en la vida cumplí los mandamientos.”

Los principales mandamientos del Señor son: “No juzguen y no los juzgarán; no condenen para no ser condenados; perdonen y se les perdonará.” Además de esto los que quieren salvarse deben tener en la memoria las palabras del santo monje Pedro Damasceno, que la creación se produce entre el temor y la esperanza.

La obra de nuestra salvación exige en todo lugar, donde vive el hombre, el cumplimiento de mandamientos Divinos y sumisión a la voluntad Divina. Solo con esto se adquiere la paz del alma y con nada otro, tal como dicen los salmos: “Mucha paz para los que aman Tu ley y no hay para ellos tentación.” Mientras tú buscas la paz interior y calma del alma a partir de circunstancias externas. Te parece que vivís no en tal lugar, no con tal gente, que te organizaste mal y que otros han actuado no en forma correcta. En las Sagradas Escrituras dice: “en todo lugar es Su mandato” o sea Divino, y que para Dios lo mas caro de todos los objetos del mundo es la salvación de un alma cristiana.

El Señor está listo para ayudar al hombre de adquirir la humildad, igual que todo lo bueno, pero es necesario que el hombre se preocupe por sí mismo. Los Santos Padres dicen: “da la sangre y recibí el espíritu.” Esto significa – trabaja hasta verter la sangre y recibirás el don espiritual. En cambio tú buscas los dones espirituales y los pides, pero verter tu sangre tienes lástima, o sea quieres que nadie te toque ni moleste. Pero ¿con una vida tranquila se puede lograr la humildad? Si la humildad consiste en que el hombre se vea a sí mismo peor que todos, no solo la gente, sino también animales inarticulados. Y he aquí, cuando la gente te importuna, ves que no puedes soportarlo y se enojas con la gente, entonces sin querer vas a considerarte malo… Si con esto vas a arrepentirte de tus descuidos y reprochar tus fallas y arrepentirte sinceramente de estos ante Dios y el padre confesor, ya estarías en el camino de la humildad… Y si nadie te importunara y te quedabas tranquila, ¿como podrías tomar conciencia de tus fallas? ¿Cómo verías tus vicios?.. Si tratan de despreciarte – significa que quieren humillarte; y tú pides humildad a Dios. ¿Para qué entonces después de esto enojarte con la gente?

Sobre la pregunta: “¿Cómo se puede escucharse a sí mismo, cómo se comienza?” siguió la respuesta: “Hay que, ante todo, anotar: cómo vas a la iglesia, cómo te comportas en ella, cómo te enorgulleces, cómo te envaneces, cómo te enojas, etc.”

El que tiene un corazón malo no debe desesperarse, ya que con ayuda de Dios el hombre puede corregir a su corazón. Es preciso solo observar a sí mismo con atención y no perder la oportunidad de ser útil a los prójimos, a menudo hablar con el staretz y dar posible limosna. Esto todo no se puede hacer de repente, pero el Señor tiene larga paciencia. Él solo entonces corta la vida del hombre, cuando lo ve listo para pasar a la eternidad o cuando no ve ninguna esperanza para su enmienda.

Enseñando que en la vida espiritual no hay que despreciar ni las circunstancias poco importantes, staretz decía a veces: “De una vela de un céntimo se quemó Moscú.”

Con respecto a notar y juzgar pecados y fallas ajenos, padre decía: “Hay que poner la atención en su vida interior para no notar nada que pasa alrededor de ti. Entonces no vas a juzgar.”

Indicando que el hombre no tiene nada para enorgullecerse, staretz agregaba: “Y en realidad ¿de qué puede el hombre enaltecerse? Indigente, carente de todo pide limosna: ¡perdona, perdona! Y quién sabe si recibirá esta limosna.”

Cuando domina el orgullo, di a ti mismo: “El excéntrico va.”

Preguntaron al padre: “Tal persona tarda en morir, y ve a gatos etc. ¿Por qué pasa esto?” Respuesta: Todo, hasta el pecado chico, hay que anotar cuando lo recuerdas y luego arrepentirte. Algunos tardan en morir porque los retiene algún pecado no arrepentido y cuando hacen la penitencia se alivian… Sin falta hay que anotar a los pecados, cuando recuerdas, en cambio nosotros lo postergamos: el pecado es chico, da vergüenza decir, luego lo haré, venimos a confesarnos y no tenemos nada para decir.”

Tres anillos se conectan entre sí: el odio de la ira, la ira del orgullo.

“¿Por qué la gente peca? – preguntaba staretz y él mismo contestaba la pregunta: “O porque no saben qué se debe hacer y qué hay que rehuir; o, si saben, olvidan; o si no olvidan, tienen pereza, se entristecen… Estos son los tres gigantes – tristeza o pereza, olvido e ignorancia – por culpa de los cuales el género humano está atado por lazos irrompibles. Después de esto sigue la falta de atención con toda la serie de malas pasiones. Por eso oramos a la Reina de los Cielos: “Santísima Señora mía Madre de Dios, con Tus omnipotentes y santas oraciones ahuyenta de mí, humilde y malo esclavo Tuyo, tristeza, olvido, insensatez, despreocupación y todos los pensamientos malos, astutos y denigrantes.”

No seas como una mosca fastidiosa, que vuela inútilmente y a veces hasta pica y fastidia a todos, sino seas como la sabia abeja que en primavera comenzó su obra y para otoño terminó el panal de miel que es tan bueno como las notas escritas correctamente. Uno es dulce – otro agradable.

Cuando escribieron al staretz que en el mundo es difícil, él contestó: “Por eso ella (la tierra) es llamada el lugar de lágrimas; pero la gente, unos lloran otros brincan, pero estos últimos estarán mal.”

El padre decía: “Debemos vivir en la tierra de misma manera como gira la rueda, solo apenas en un punto toca la tierra y con el resto tiende hacia arriba; en cambio nosotros nos postramos sobre la tierra y no podemos levantarnos.”

Sobre la pregunta: “¿Cómo vivir?” el padre respondió: “Vivir – no afligirse, no condenar a nadie, no molestar a nadie y a todos mi respeto.”

Hay que vivir en forma no falsa, conducirnos en forma ejemplar, entonces nuestra acción será justa y si no hacemos así todo resultará mal.

Hay que forzarse, aunque sea contra nuestra voluntad, hacer algún bien a nuestros enemigos, lo más importante – no vengarse de ellos y ser muy cuidadosos de no ofenderlos con desprecio y humillación.

Para que la gente no permaneciera en indolencia y no centrara su esperanza en la ayuda ajena de oración, staretz repetía un dicho popular: “Dios ayudará – pero campesino no quedes acostado.” Y agregaba: “Recuerda, los doce apóstoles pidieron al Salvador por la mujer cananea, pero Él no los atendió; cuando pidió ella misma – la atendió.”

El padre enseñaba que hay tres grados de salvación. Está dicho por San Juan el Crisóstomo:

  1. no pecar,
  2. si pecaste, arrepiéntete,
  3. quien se arrepiente mal, sufrirá congojas.

Hablaron de las congojas, una dijo: “Son mejores las enfermedades que las congojas.” El padre respondió: “No, en las congojas oras a Dios y se van, en cambio la enfermedad no se va ni a palos.”

Cuando te ataque la aflicción, no te olvides de acusarte: recuerda cuan culpable eres ante el Señor y ante ti misma y toma conciencia que no mereces nada mejor y en seguida sentirás alivio. Está dicho: “Muchas congojas a los justos” y “muchas heridas a pecadores.” Así es nuestra vida aquí – solo congojas y más congojas; y justamente por ellas se llega al Reino Celestial. Cuando eres intranquila, repetí más a menudo: “Busca la paz y colecta la.”

Después de la comunión hay que pedir al Señor de guardar ese don en forma digna y que el Señor ayude a no volver atrás, o sea repetir los pecados anteriores.

Cuando preguntaron al padre: “¿Por qué después de la comunión a veces se siente consuelo y a veces frialdad?” él contestó: “La frialdad siente aquel que busca consuelo en la comunión, en cambio, quien se siente indigno, en él permanece la gracia.”

La humildad consiste en ceder a todos y considerarse peor que todos. Es más tranquilo así.

“Siempre es mejor ceder – decía el padre, – si vas a insistir hasta en forma justa – es como el rublo de papel; en cambio si cedes – rublo de plata.”

Sobre la pregunta: “¿Cómo obtener el temor a Dios?” el padre respondió: “Se debe tener a Dios ante sí. Veo al Señor ante mí siempre.”

Cuando te molestan, nunca preguntes: “por qué.” Esto no está en las Escrituras. Allí está dicho “si te golpean la mejilla derecha, presenta les también la izquierda,” y esto significa: si te pegan por la verdad, no te quejes y presenta la izquierda, o sea recuerda tus faltas y veras que mereces el castigo. Y el padre agregó: “Sufriendo sufrí al Señor y me escuchó.”

“Padre, enséñeme la paciencia” – dijo una hermana. “Aprenda – respondió staretz – y comienza con la paciencia de las molestias que vienen y se encuentran.” – “No puedo entender cómo se puede no indignarse ante las ofensas e injusticias.” – La respuesta de staretz: “Trata de ser justa y no ofendas a nadie.”

El padre decía: “Sufría Moisés, sufría Eliseo, sufría Elías – sufriré también yo.”

Staretz a menudo citaba el dicho: “Huirás del lobo, te encontrarás con el oso.” Lo único que queda – tener paciencia y esperar, escuchando a sí mismo – no condenar a otros y orar al Señor y a la Reina Celestial, que organicen para ti lo útil, tal como es Su voluntad.

Consejos del santo monje

Anatolio (Zertsalov)

Se ve que tratas y deseas salvarte – pero no sabes cómo, no entiendes la vida espiritual. Todo el secreto está en tener paciencia para lo que manda Dios. Y no te darás cuenta cuando entrarás al paraíso.

Considérate el peor de todos, y serás mejor de todos.

…Tu paciencia no debe ser insensata, o sea sin consolación, sino una paciencia con razón – que el Señor ve todas tus acciones, la misma alma tuya, tal como nosotros vemos el rostro de un hombre amado… Ve y pon a prueba: ¿cómo te comportarás en las congojas? Si las tomarás con paciencia, serás Su amada. En cambio, si no aguantarás y vas a quejarte, pero te arrepentirás, también serás Su amada.

La oración a Dios siempre llega. Cual de ellas – no sabemos. Él – es solo un justo Juez, en cambio nosotros podemos tomar la mentira por la verdad. Reza y creé.

…Te digo en secreto, te digo el mejor medio de obtener la humildad. Es así, todo dolor que pincha el corazón orgulloso, aguantar. Y esperar día y noche la misericordia del Salvador Todomisericordioso. Quien espera así, sin falta recibirá.

Aprende a ser mansa y callada y te amarán todos. En cambio los sentimientos revelados es lo mismo que la puerta cochera abierta: entran perro y gato… y ensucian.

Debemos amar a todos, pero que nos amen a nosotros no nos atrevemos a exigir.

Concejos del santo monje

José (Litovkin)

Las congojas – es nuestro camino, caminemos hasta que lleguemos a la indicada para nosotros patria eterna, pero la única pena que nos preocupamos poco de la eternidad y no soportamos ni el más mínimo reproche de palabra. Aumentamos nuestras congojas nosotros mismos cuando comenzamos a murmurar.

Aquel que venció a las pasiones y adquirió la mente espiritual, éste sin educación externa llega al corazón de cada uno.

La regla aplicada es siempre difícil, y el trabajo con humildad es todavía más difícil.

Lo que se adquiere con esfuerzo, suele ser útil.

Si ves pecado del prójimo que quisieras enmendar, si esto vulnera tu paz del alma y te irrita, entonces tú pecas también y por consiguiente no enmendarás el pecado con el pecado – éste se enmienda con la mansedumbre.

La conciencia del hombre se parece a un despertador. Si el despertador sonó y sabiendo que hay que ir para la obediencia, te levantas enseguida, entonces lo escucharás después siempre, en cambio si no te levantas varios días diciendo: “Me quedaré acostado un poco más,” entonces al final no te despertarás más con su sonido.

Lo que es fácil para el cuerpo no es provechoso para el alma, en cambio lo que es útil para el alma es difícil para el cuerpo.

Preguntas: “¿Cómo hacer para considerarse a sí mismo nada?” Pensamientos de orgullo vienen y no se puede hacer nada para que no vinieran. Pero a ellos hay que contraponer pensamientos de humildad. Tal como lo haces, recordando tus pecados y diferentes faltas. Seguí así y siempre recuerda que toda nuestra vida terrenal debe pasar en la lucha con el mal. Además de la observación de tus fallas, puedes pensar humildemente: “Nada bueno tengo… Mi cuerpo no es mío, fue creado por Dios en el seno de mi madre. Mi alma me está dada por el Señor. Por eso todas las capacidades, tanto del alma como del cuerpo, son dones Divinos. En cambio mi patrimonio – son solo mis innumerables pecados, con los cuales yo cada día enojaba y enojo al Misericordioso Señor. ¿Con qué, después de esto, puedo enorgullecerme y vanagloriarme? Con nada.” Y con tales razonamientos pedí en oración el perdón del Señor. En todos los intentos pecaminosos único remedio – es una sincera penitencia y la humildad.

Hay muchos que lloran, pero no por lo que es preciso; hay muchos acongojados, pero no por los pecados; muchos hay aparentemente humildes, pero no de verdad. El ejemplo de nuestro Señor Jesucristo nos muestra con qué mansedumbre y paciencia debemos soportar los pecados humanos.

Concejos del santo monje

Varsonofeo (Plekhankov)

Hay distintos caminos para la salvación. A unos el Señor salva en el monasterio, a otros en el mundo. San Nicolás de Mirlikia (de Barri) se fue al desierto para cumplir allí la hazaña en ayuno y oración, pero el Señor le ordenó de ir al mundo. “Este no es el campo en el cual tú Me aportarás el fruto” – dijo el Salvador. Santas Taisia, María de Egipto, Eudoquía tampoco han vivido en monasterios. En todas partes se puede salvarse, solo no dejen al Salvador, agárrense del manto de Cristo – y Cristo no los dejará.

Un signo seguro del alma que muere es no asistencia a los servicios religiosos de la iglesia. El hombre que se enfría hacia Dios, ante todo, comienza a evitar de frecuentar la iglesia, primero trata de llegar al servicio tarde y luego deja de frecuentar el templo de Dios.

Los que buscan a Cristo, Lo encuentran según la verdadera palabra evangélica: “Llamen y se les abrirá, busquen y encontrarán,” “En casa de Mi Padre hay muchos aposentos.”

Y noten que aquí el Señor habla no solo de aposentos celestiales, sino también de los terrenales y no solo de los internos sino también de los externos.

A cada alma el Señor la ubica en tal situación, la rodea de tales circunstancias que más fomentan su éxito. Este es el aposento externo. El alma se llena de paz y alegría – el aposento interno, que prepara el Señor a los que aman y buscan a Él.

No lean libros ateos, queden fieles a Cristo. Si les preguntan sobre la fe, contesten valientemente. “¿Parece que vas a menudo a la iglesia?” – “Sí, porque encuentro en esto la satisfacción.” – “¿Quieres ser santa?” – “Cada uno lo quiere pero esto no depende de nosotros, sino del Señor.” Así rechazarás al enemigo.

No se puede aprender a cumplir los mandamientos de Dios sin esfuerzo, y este trabajo tiene tres partes – oración, ayuno y responsabilidad de conciencia.

Tengo que escuchar quejas que vivimos tiempos difíciles, que está dada la libertad plena a diferentes enseñanzas heréticas y ateas, que la Iglesia sufre ataques de los enemigos de todas partes y tememos que la venzan estas aguas turbias de la falta de fe y herejías. Siempre respondo: “¡No se preocupen! ¡No teman por la Iglesia! Ella no perecerá: las puertas del infierno no la vencerán hasta el mismo Juicio Final. Por ella no teman, en cambio por sí mismos hay que temer y es verdad que nuestro tiempo es muy difícil. ¿Por qué? Porque ahora es particularmente fácil alejarse de Cristo y entonces – es la perdición.”

Algo sombrío y terrible viene al mundo… El hombre queda como indefenso, hasta tal punto lo embargó esta fuerza del mal y no tiene conciencia en lo que hace… Hasta se induce el suicidio… ¿Por qué pasa esto? Porque no toman en sus manos las armas – no llevan consigo el nombre de Jesús y el signo de la cruz.

La vida es una delicia… Se hará delicia para nosotros la vida cuando aprenderemos a cumplir los mandamientos de Cristo y amar a Cristo. Entonces vivir será una alegría, con alegría soportaremos las congojas que vienen y ante nosotros brillará con inexpresable luz el Sol de la Verdad – el Señor… Todos los mandamientos Evangélicos comienzan con las palabras: Bienaventurados – bienaventurados los mansos, bienaventurados los misericordiosos, bienaventurados los pacificadores… De ahí sale como una verdad que el cumplimiento de los mandamientos trae a la gente la más alta felicidad.

Toda vida nuestra es un gran misterio Divino. Todas las circunstancias de la vida, cuan ínfimas parecerían, tienen un enorme significado. El sentido de la vida verdadera entenderemos plenamente en el siglo venidero. Cuan cuidadoso uno debe ser con ella, en cambio nosotros pasamos las hojas de nuestra vida como de un libro – hoja por hoja, sin darnos cuenta qué está escrito allí. No hay nada casual en la vida, todo pasa según la voluntad del Creador.

Para parecernos a Dios, hay que cumplir Sus Santos mandamientos y si uno mira con atención, resultará que no cumplimos bien a ninguno de ellos. Pasándolos a todos, resultará que a aquel mandamiento apenas lo tocamos, el otro comenzamos solo a cumplir y p. ej. el mandamiento sobre el amor a los enemigos ni comenzamos. ¿Qué nos queda para hacer a nosotros, los pecadores? ¿Cómo salvarnos? Únicamente – a través de la humildad: “Señor, pequé en todo, no tengo en mí nada bueno, espero solo Tu ilimitada misericordia.” Somos verdaderos bancarrotas ante Ti Señor, pero por la humildad Él no nos rechazará. Y en realidad, es mejor teniendo pecados considerarse grandes pecadores, que teniendo algunas obras de bien enorgullecernos de ellas y considerarse justos. En el Evangelio están representados dos ejemplos así en las personas del Fariseo y publicano.

Vivimos en tiempo temible. A la gente que venera a Jesucristo y frecuenta el templo de Dios someten a burlas y condena. Y estas burlas se transformaron en una abierta persecución y no piensen que esto pasará dentro de mil años, no – esto pasará muy pronto. Yo no llegaré a vivir hasta esto, pero algunos de nosotros lo verán. Y comenzarán de nuevo martirios y sufrimientos, pero bienaventurados aquellos que quedarán fieles a Cristo Dios.

Consejos del santo monje

Anatolio (Potapov)

Dios está en contra de los orgullosos, en cambio a los humildes otorga la gracia, y la gracia Divina – esto es todo… Allí está para ti la mayor sabiduría. Hazte humilde y di: “A pesar de ser solo un grano de arena terrenal el Señor se ocupa de mí y que se cumpla sobre mí la voluntad Divina.” Y si tú dirás esto no con la mente sola, sino también con el corazón y en realidad valientemente, tal como se debe para un verdadero cristiano, confías en el Señor con la firme intención de obedecer sin murmuración a la voluntad Divina, cualquiera que sea, entonces se dispersaran ante ti las nubes y aparecerá el sol y te iluminará y te calentará y conocerás una verdadera alegría en Señor y todo te parecerá claro y transparente y dejarás de sufrir y sentirás liviana tu alma.

Uds. preguntan por el camino más corto hacia la humildad. Sin duda ante todo uno se debe sentir un débil gusano que no puede hacer nada bueno sin el don de Espíritu Santo que nos otorga el Señor nuestro Jesucristo por las oraciones nuestras y de nuestros cercanos y por Su misericordia…

Dicen, el templo es aburrido. ¡Es aburrido porque no entienden al servicio! ¡Hay que aprender a los servicios! Es aburrido porque no piensan en él. Por eso parece ajeno y no propio. Si aunque sea trajeran flores o ramas para decorarlo, tomaran parte en los trabajos por la decoración del templo – entonces dejará de ser aburrido.

¡Viví simplemente concienzudamente, recuerda siempre que el Señor ve, y a todo el resto no prestes atención!

La profecía sobre los destinos de Rusia.

Habrá tormenta, y el barco ruso será destruido. Sí, esto pasará, pero hasta en tablas y restos la gente se salva. No todos perecerán… Dios no dejará a los que esperan en Él. Hay que orar, hay que arrepentirse y orar calidamente… Y será (después de la tormenta) una calma… y será revelado un gran milagro de Dios, sí. Y todos los pedazos y restos del barco por la voluntad de Dios y por Su fuerza se juntarán, se unirán y se recreará el barco e irá por su curso, indicado por Dios. Así pasará, un milagro revelado a todos.

Concejos del santo monje

Nectario (Tikhonov)

La situación de Job – es la ley para todo hombre. Mientras rico, conocido, en bienestar, Dios no responde. Cuando el hombre está sobre el basural, rechazado por todos, entonces aparece Dios y habla con el hombre, quien solo escucha y clama: “¡Señor, perdona!” Solo son diferentes los grados de las pruebas.

Lo importante, eviten juzgar a los prójimos. Cuando surge en la cabeza el juicio, enseguida diríjanse con atención: “Señor, dame ver mis pecados y no juzgar al hermano mío.”

Él hablaba sobre la alta secuencia del camino espiritual, sobre lo que “para todo es necesaria la obligación. Sirvieron la comida, y tienen ganas de comer y sienten un perfume apetitoso, pero la cuchara sola no le traerá la comida. Hay que obligarse a levantar, acercarse, tomar la cuchara y entonces comer. Ninguna acción se produce enseguida – en toda parte se exige la espera y la paciencia.”

La vida está dada al hombre para que le sirviera y no él a ella, o sea el hombre no debe hacerse esclavo de las circunstancias, no debe sacrificar su interior al exterior. Cuando el hombre sirve a la vida, pierde la dimensión, trabaja sin razonamiento y llega a una muy triste perplejidad; él no sabe para que vive. Esta es una muy peligrosa perplejidad y a menudo ocurre: el hombre como un caballo tira y tira y de repente le llega un párate elemental.

Se pregunta, por qué camino ir a Dios. ¡Vayan por el camino de la humildad! Soportar humildemente las difíciles circunstancias de la vida, humilde paciencia ante las enfermedades enviadas por Dios; humilde esperanza que no serán abandonados por el Señor, Ayudante pronto y lleno de amor Padre Celestial; humilde oración sobre la ayuda desde lo alto, sobre la expulsión de la tristeza y sentimiento de desesperación, con las cuales el enemigo de la salvación trata de llevar a la desesperación, que es muy malo para el hombre, lo priva de la gracia y aleja de él la misericordia Divina.

El sentido de la vida cristiana, según la palabra del Santo Apóstol Pablo, que escribía a los Corintios: “…glorifiquen a Dios en sus cuerpos y sus almas que son de Dios.” Así, habiendo escrito estas santas palabras en las almas y los corazones, hay que tratar que la disposición y acciones en la vida sirvan a la gloria Divina y ejemplo para los prójimos.

Consejos del santo monje

Nikon (Belaiev)

La regla de oración que sea mejor no muy grande pero cumplida siempre y con atención…

Tomemos como ejemplo a un santo que se acerca a nuestra situación y tratemos de apoyarnos sobre su ejemplo. Todos los santos sufrían porque ellos iban por el camino del Salvador, Quien sufría: fue rechazado, ofendido, calumniado y crucificado. Y todos los que siguen a Él irremisiblemente sufren. “Serán acongojados en el mundo.” Y todos los que desean vivir en virtud serán perseguidos. “Cuando comienzas a trabajar para el Señor, prepara tu alma a la tentación.” Para soportar más fácilmente los sufrimientos, hay que tener una fe fuerte, amor cálido hacia el Señor, no atarse a nada terrenal, entregarse completamente a la voluntad Divina.

A los blasfemos hay que ver como a enfermos de los cuales exigimos que no tosan ni escupan…

Si no hay posibilidad de cumplir con el voto de la obediencia, porque no hay a quien obedecer, hay que estar listo de hacer todo según la voluntad Divina. Existen dos tipos de obediencia: externa e interna.

Ante la obediencia externa se exige una plena obediencia, cumplimiento de toda obra sin discusión. La obediencia interna se refiere a la vida espiritual interna y exige la dirección de padre espiritual. Pero el concejo del padre espiritual hay que verificar con las Sagradas Escrituras… La verdadera obediencia que trae al alma gran provecho, es cuando por obediencia cumplís lo que no está de acuerdo con tu deseo, en contra de ti. Entonces el Mismo Señor te toma en Sus manos…

A los médicos y remedio creó el Señor. No hay que rechazar el tratamiento (curación).

Ante la debilidad y cansancio se puede estar sentado en la iglesia: “Hijo, da Me tu corazón.” “Es mejor sentado pensar en Dios, que en los pies parado” – dijo San Filaret de Moscú.

No hay que dejar la libertad a sus sentimientos. Hay que obligar a sí mismo de tratar bien también a los que no nos gustan.

No se debe creer a los signos. Estos no existen. El Señor nos dirige con Su Providencia y no dependo ni de un ave, o día, o algo otro. Quien creé a los prejuicios tiene peso en el alma, en cambio quien depende de la Providencia Divina tiene alegría en el alma.

“La oración de Jesús” puede sustituir el signo de la cruz si por alguna razón no es posible de imponerlo.

Sin la extrema necesidad en los días festivos no se debe trabajar. Hay que valorar la festividad y venerarla. Este día hay que dedicar a Dios: estar en el templo, orar en casa y leer las Sagradas Escrituras y escritos de los Santos padres, hacer obras de bien.

Hay que amar a todo hombre, viendo en él la imagen Divina, a pesar de sus vicios. No se debe con frialdad alejar de sí a la gente.

¿Qué es mejor: a menudo o raramente comulgar Santos Misterios de Cristo? – es difícil decir. Zacjeo con alegría recibió en su casa al preciado Huésped – el Señor, e hizo bien. En cambio el centurión, por humildad, teniendo conciencia de su indignidad, no se atrevió de recibir, y también hizo bien. Sus actos a pesar de ser contrarios, son iguales por su motivo. Y aparecieron de igual valor ante el Señor. Lo importante es prepararse dignamente al gran Sacramento.

Cuando preguntaron a San Serafín, por qué actualmente no hay tales ascetas como había antes, él respondió: “Porque no hay decisión para pasar grandes hazañas, en cambio la gracia es la misma; Cristo es Mismo y por los siglos.”

Las persecuciones y presiones son provechosas para nosotros ya que fortifican a la fe.

Se debe a todo lo malo y también a las pasiones, que luchan contra nosotros, considerar no propios, sino del enemigo – el diablo. Esto es muy importante. Solo entonces se puede vencer a la pasión si no la considerarás propia…

Si quieres liberarte de la tristeza, no tomes afecto con el corazón a nada ni nadie. La tristeza se origina del afecto hacia cosas visibles. Nunca hubo ni habrá un lugar en la tierra exento de tristeza. Tal lugar puede estar solo en el corazón cuando el Señor está en él.

En congojas y tentaciones el Señor nos ayuda. Él no nos libera de ellas pero da fuerza para soportar fácilmente y hasta no darse cuenta de ellas.

El silencio prepara el alma a la oración. El silencio actúa benéficamente sobre el alma.

Nosotros, los ortodoxos, no debemos sostener a la herejía. Hasta si hay que sufrir, no traicionaremos a la Ortodoxia.

No se debe buscar la verdad humana. Busquen solo la verdad Divina.

El padre espiritual, como un poste, solo muestra el camino, pero caminar debe uno mismo. Si el padre espiritual va a indicar pero su discípulo no va a moverse, no llegará ninguna parte, sino perecerá cerca de este poste.

Cuando un sacerdote bendice y dice la oración: “En nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo” entonces se produce un misterio: la gracia del Espíritu Santo desciende sobre el hombre a quien bendicen. Y cuando algún hombre, aunque solo con la boca dice la abjuración de Dios, la gracia lo deja, todos sus conceptos cambian, él se hace completamente diferente.

Antes de pedir perdón al Señor, hay que perdonar… Así dice la “Oración del Señor.”

El silencio es provechoso para el alma. Cuando hablamos, es difícil contenerse de habladuría vana y del juicio. Pero existe un silencio malo, es cuando alguien está enojado y no habla.

Siempre recuerden la ley de la vida espiritual: si te confunde alguna falla de otro hombre y lo condenas, luego tendrás la misma suerte y sufrirás la misma falla.

No apeguen vuestros corazones a la vanidad del mundo. Particularmente durante la oración dejen los pensamientos sobre la vida. Después de la oración, tanto doméstica como en la iglesia, para conservar el ánimo emotivo de la oración es necesario callarse. A veces hasta una simple e insignificante palabra puede vulnerar y expulsar de nuestra alma a la emoción.

La autojustificación cierra los ojos espirituales y entonces el hombre ve no lo que está en realidad.

Si dirás del hermano o hermana algo malo, hasta si esto sería verdad, hieres a tu alma. Repetir sobre los pecados de otro se puede solo en el caso cuando en tu corazón está la única intención – provecho para el alma del pecador.

La paciencia es una ininterrumpida bondad del alma.

La salvación y perdición vuestra – está en vuestro prójimo. La salvación vuestra depende de cómo se relacionan con su prójimo. No olviden ver en su prójimo la imagen Divina.

Toda acción, cuan insignificante que les parezca, hagan con cuidado como ante la faz Divina. Recuerden que el Señor ve todo.

La Ermita de Optin

En el borde de un rápido riacho Zhizdra, rodeada del prístino bosque, se ubicó la Ermita de Optin solo a pocas leguas de la ciudad de Kozelsk de la gobernación de Kaluga. Estaba constituida por un majestuoso kremlin (lugar amurallado) blanco con 4 templos, muros de fortaleza y torres. Una alta vida espiritual armonizaba con su belleza externa. Gógol (escritor ruso del siglo XIX), después de su visita a Optin, describe su particular espiritualidad y benéfica influencia sobre todo que entraba en contacto con ella.

El tiempo exacto de la aparición de Optin no se conoce. Según la tradición, la fundó en tiempos antiguos un bandolero arrepentido Optin. La ciudad de Kozelsk es mencionada en los anuales bajo el año 1146. En 1238, después de una heroica defensa, fue tomado por los tártaros y todos sus habitantes muertos. Al principio del siglo 15, Kozelsk pasó a las manos de Lituania, luego durante medio siglo cambiaba de manos varias veces hasta que se fijó bajo Moscú.

Se sabe que en 1625 el prior de la Optin era Sergio. En 1630 allí había una iglesia de madera, seis celdas y 12 hermanos, la dirigía ieromonje Teodor. De manera que Optin pertenece al grupo de monasterios más antiguos.

Crecimiento, caída y nueva floración.

El tzar Miguel Teodorovich y boyardos locales donaban a Optin propiedades y la Ermita crecía. Pero durante las reformas de Pedro I fue privada de propiedades, el monasterio se empobreció y al final en el año 1724 quedó vacío y fue cerrado. Pero ya en el año 1726, por pedido de Andrés Shepelev, fue reabierto. Siendo completamente despojado, ahora lentamente se reconstituía.

Plena renovación de Optin comenzó solo en el año 1795, cuando dirigió su atención a él el mitropolita de Moscú Platón. Como prior fue puesto padre Abrahamio y allí fueron enviados 12 hermanos. Padre Abrahamio, a pesar de ser enfermizo, hizo mucho. Ordenó la economía, cercó el monasterio, terminó los pleitos con buen resultado para el monasterio, construyó el campanario, la iglesia del hospital dedicada a Nuestra Señora de Kazán, celdas de los hermanos, plantó el jardín frutal. Gran ayuda y sostén tenía padre Abrahamio de su confesor padre Macario, prior del monasterio de Pesnosh.

Pero su floración y gloria la Ermita de Optin debe a su siguiente prior Archimandrita Moisés. Durante su gestión se hicieron enormes trabajos de construcción, se organizaron chacras y jardines frutales, las propiedades de tierra aumentaron en doble… El flujo de medios venía de los peregrinos atraídos a la Ermita de Optin con su particular espíritu, que recordaba tiempos de antiguo ascetismo. Dos hermanos de padre Moisés eran también priores de monasterios y todos ellos eran grandes ascetas y sostén de unos a otros. El mismo padre Moisés comprendió desde sus años de juventud la esencia y profundidad de la vida espiritual. Con él habla en Moscú la profética staritza Dosifea y lo dirige al convento de Sarov, donde él recibe indicaciones del mismo santo monje Serafín. Luego padre Moisés cumplía su hazaña entre los ermitas de los bosques de Roslavl a la semejanza de antiguos padres egipcios. Pasando 6 días en soledad y leyendo el ciclo diurno de servicios religiosos y en la oración mental, el domingo se reunía con otros staretz para la oración conjunta. La invasión francesa en 1812 interrumpe el ermitaje de padre Moisés y él entra en la ermita de Belobrezh y encuentra allí a tres destacados ascetas: padre Teodor y Kleopa (discípulos de Paicio Velichkovski) y su compañero de ayuno padre Leonid, luego destacado staretz de Optin.

En 1921, el obispo Filaret de Kaluga convence a padre Moisés pasar a Optin y ocuparse de la construcción del ermitorio cerca del monasterio. Vinieron a Optin junto con padre Moisés su hermano menor padre Antonio y dos monjes más – Hilarión y Sabbatio.

Así fue puesta la base de ermitorio de Optin, en el cual florecían los staretz de Optin y que difundió su gloria no solo por los lugares cercanos a la Ermita de Optin, sino por toda la Rusia.

Los comunistas casi destruyeron el monasterio de Optina, pero después de la “Perestroika”, el monasterio se esta renovando y es visitado por gran cantidad de peregrinos.

“Starchestvo” en general.

“Staretz” — lit. “anciano” — un monje dedicado a instruir gente en la vida cristiana. Nadie se declara Staretz por propia voluntad. Es un don Divino que Dios da a Sus elegidos. Aquí la humildad del Staretz es un don mas evidente. El staretz lee los corazones de los fieles como un libro abierto y sabe los secretos mas íntimos de todos que lo visitan. Los monjes y el higumeno del monasterio decided quien debe reconocerse como Staretz. Muchas veces un Staretz con mas experiencia prepara a su sucesor.

El bendito “starchestvo” es uno de los mas altos logros de la vida espiritual de la Iglesia, es su flor, es la corona de hazañas espirituales, fruto del silencio y Observación Divina. Es orgánicamente vinculado con hazaña interna monástica que tiene como meta lograr la impasibilidad y por eso surge junto con el monaquismo en el alba del cristianismo. También nació en Rusia junto con la aparición del cristianismo y fue ampliamente difundido, pero con el tiempo se apagaba y hacia el fin del siglo 17 fue olvidado y desapareció. De manera que cuando fue retomado por Paicio Velichkovski al principio del siglo 18, parecía algo nuevo y hasta extraordinario. También la jerarquía eclesiástica a menudo se extrañaba ante este fenómeno; de ahí, frecuentes persecuciones que sufrían staretzs, como p. ej. el santo monje Serafín de Sarov, algunos de los staretzs de Optin y otros. Pero indudablemente, no todos los jerarcas perseguían a los staretzs; todo lo contrario, los protegían y hasta veneraban.

El “starchestvo” de Optin.

Pero el “starchestvo” del cual vamos a hablar, justamente él de Optin, tiene sus cualidades particulares que lo distinguen del fenómeno general. Mientras durante toda la historia del cristianismo los staretzs eran considerados los monjes experimentados, a quienes se encargaban los jóvenes monjes postulantes y hasta se encomendaba ocuparse de la vida espiritual de los laicos – los de Optin se distinguían con una completamente excepcional profundidad de la vida espiritual, santidad personal, don de profecía y si se ocupaban en primer término de la purificación espiritual y salvación de los que venían a ellos, continuamente ayudaban a la gente en sus problemas vitales y dificultades y encontraban la salida de situaciones sin salida gracias a su don profético, y además poseían el don de sanación y milagros.

El mismo un severo ayudante y asceta, padre Moisés, era pleno de un amor cariñoso hacia la gente y compasivo para sus debilidades y pecados. Era inimitable su arte de hablar con cada uno en su tono; con los ilustrados en su lenguaje y con gente simple de acuerdo a sus conceptos y forma de hablar. Él comprendía bien la necesidad de cada uno. Su misericordia hacia los pobres no tenía límites.

Se distinguía él por una particular humildad. “Yo mismo soy peor que todos” – a menudo repetía padre Moisés. “Otros puede ser solo piensan que son peor que todos, en cambio yo realmente supe que soy peor que todos.” Así humildemente se expresaba sobre sí mismo staretz, pero los que lo conocían de cerca y comprendían su vida, era evidente en él no solo lo que hacía sino también la oración contemplativa y riqueza de dones. En el año 1825 padre Moisés fue designado prior del monasterio de Optin y su hermano menor padre Antonio como prior de la ermita. Habiendo pasado la misma escuela de ascetismo en los bosques de Roslavl, él como su hermano se distinguía por extrema humildad y obediencia. No tomaba ninguna resolución sin la bendición de su staretz y su hermano padre Moisés. Por los trabajos pesados que tuvo que hacer personalmente con su hermano durante la construcción de la ermita se le abrieron llagas en los pies ya a los 40 años y que no se cerraron hasta el final de su vida y le causaban muchos sufrimientos. También mucho tenía que hacer él personalmente, ya que muchos hermanos eran muy ancianos. Pero el orden y la belleza durante su gestión eran sorprendentes y dejaban una gran impresión en los visitantes.

Sin embargo, ni padre Antonio ni padre Moisés no tomaban sobre sí la directa obligación de cuidado espiritual de los hermanos del monasterio. Pero siendo ellos mismos staretzs portadores de espíritu, entendían la importancia de “starchestvo” y dejaban a aquellos grandes staretzs, que atrajeron a la ermita de Optin, un amplio campo de acción. Así la plantación y floración del “starchestvo” en la Ermita de Optin se debe a estos dos staretzs. Lamentablemente el obispo de Kaluga Nicolás no entendía a “starchestvo” y les causo muchas penas, que serían más grandes aún sin la intersección del mitropolita Filaret de Moscú quien comprendía profundamente y valoraba el significado de “starchestvo.”

En Rusia, en círculos ilustrados, desde el tiempo de Pedro I se producía el proceso de “desnacionalización”: admiraban todo lo occidental y despreciaban lo propio; el hallazgo de algo positivo en su país se consideraba en desacuerdo con los puntos de vista establecidos y se perseguía. También en el campo religioso se filtraba el espíritu del protestantismo occidental y mermaba la verdadera ortodoxia. Los sentimientos nacionales, patrióticos y también religiosos se conservaban solo en el pueblo.

El año 1812 levantó un poco el espíritu patriótico, pero hasta grandes escritores, como Pushkin, Lermontov y otros, pagaban por estos sentimientos expresados descuidadamente. Y he aquí en esta época la Ermita de Optin resalta como un contrapeso de todo lo que pasa, se presentaba como un faro a muchos escritores y filósofos, sin mencionar al pueblo, que buscaban el sentido de la vida en la verdadera ortodoxia. Para ellos en Optin se juntaron la alta hazaña espiritual del trabajo interno, coronado con exceso de la gracia de los dones del logro del Espíritu Santo – y servicio al mundo en su total plenitud, tanto en sus necesidades espirituales como las de la vida. Además, la edición de libros de contenido espiritual por el reglamento Espiritual de Pedro I y ordenaciones de 1787 y 1808 era dado para decidir al Santo Sínodo y según la regla de la censura de 1804 podían ser impresos solo en tipografías eclesiásticas. Como resultado de todo esto fue impreso un solo libro ascético “Amor al bien” (“Dobrotolubie”) en 1793 y el lector fue privado de literatura espiritual al tiempo que las editoriales laicas crearon gran cantidad de obras traducidas de dirección de falso-misticismo occidental y muchos de ellos editados con el permiso de censura cívica eran directamente enemigos de la Ortodoxia. En estas condiciones las ediciones de la literatura de Santos padres eran de gran importancia histórica. Gracias a presencia de staretzs profundamente ilustrados, grande y polifacética ayuda de algunos escritores y filósofos y también plena comprensión, sostén y bendición de parte del mitropolita Filaret de Moscú, se traducía del griego y eslavo antiguo al ruso y se imprimía obras y vidas de destacados padres de la iglesia, tanto antiguos como también mas contemporáneos, como p. ej. Paicio Velichkovski. Algunos libros se imprimían en eslavo antiguo. Esta editorial comenzó a trabajar en la mitad del siglo 19 y hacia su fin salieron más de 125 ediciones en 225.000 ejemplares. La biblioteca, creada por padre Moisés, consistía de 5.000 libros.

Los libros impresos se enviaban a las academias, seminarios, bibliotecas, obispos, inspectores y la lectura de esta literatura ascética, hasta ahora inalcanzable, se hacía posible para monjes y toda la gente con ánimo espiritual. La verdad Ortodoxa brilló, se afirmó como un contrapeso a los libros occidentales de dirección falsa. La aparición en el mundo de estos libros – es un acontecimiento que no puede ser valorado con simples palabras.

Particular mérito en este emprendimiento, magno a la par del staretz Macario, del cual hablaremos aparte, pertenece a un destacado filósofo ruso Iván Vasilievich Kirievski y su esposa (las primeras ediciones, además de trabajo, eran editados con los personales medios de ellos).

Staretz León.

Como primer staretz atraído a Optin por padres Moisés y Antonio era padre León. El nació en 1768 en Korachev y sirvió en el mundo como dependiente comercial en el negocio de cáñamo (en su forma textil) y se desenvolvía en el mundo comercial. Durante sus largos viajes de negocio él se encontraba con representantes de todos los estamentos sociales y conoció bien las costumbres y vida de cada uno de ellos. Esta experiencia le fue muy útil en sus años de staretz cuando venían a él y le abrían el alma hombres mas variados, tanto nobles como simples.

Comienzo de su vida monástica padre León hizo en la Ermita de Optin, pero luego pasó a la Ermita de Beloberezh donde bajo la dirección del prior, un conocido asceta del monte Athos padre Basilio, pasó el aprendizaje de las virtudes monásticas, obediencia, paciencia y todas la hazañas externas. Aquí padre León toma la hazaña monástica con el nombre de Leonid. Cierto tiempo pasa en el monasterio de Choln, donde encuentra a un discípulo de Paicio Velichhkovski, padre Teodor, y se hace su adicto seguidor. Staretz Teodor enseñó a padre Leonid el alto trabajo monástico, esta “ciencia de las ciencias y arte de las artes,” como llaman a la hazaña de oración continua que permite la purificación del corazón de las pasiones. Aquí padre Leonid se encuentra con el abad Filaret, futuro mitropolita de Kiev. Esto luego tuvo importancia para él.

Luego padre Leonid es designado prior de la Ermita de Beloberezh y allí pasa padre Teodor bajo cuya dirección padre Leonid pasa cerca de 20 años. Allí se les juntó otro conocido asceta, discípulo del padre Paicio, padre Kleopa. En 1808 padre Leonid renuncia a la dignidad de prior y pasa a vivir en la profundidad del bosque en la celda donde vivían padre Teodor con padre Kleopa. Aquí, en silencio desértico, padre Leonid tomó el grado de “skhima” con el nombre de León.

De allí les expulsó el nuevo prior por la gran concentración del pueblo que vinieron a verlos. Luego siguieron muchos años de peregrinaje y pruebas en distintos monasterios: Valaám, Alejandro-Svirsk, luego después del deceso de padre Teodor, padre León quedó cierto tiempo en la Ermita de Ploshchan, donde se encontraba padre Macario – su futuro ayudante, cuando era staretz en la Ermita de Optin y luego su reemplazante.

Al final en 1829 a la Ermita de Optin llegó el fundador de la escuela espiritual de la cual salió una pléyade de staretzs subsiguientes. Pero el mérito de padre León no se limita a la fundación de “starchestvo”: él dio un impulso que inspiraba las siguientes generaciones de staretzs durante completos cien años hasta el mismo fin de la vida y floración de la famosa Ermita de Optin.

Padre León llegó a Optin ya en el declive de su vida. Él era alto, majestuoso, en su juventud poseía enorme fuerza física, conservó hasta la vejez, a pesar de su gordura, gracia y armonía en los movimientos. Junto con esto su excepcional inteligencia, unida con perspicacia le permitían ver a través de la gente. El alma de staretz estaba plena de gran amor y compasión a la humanidad. Pero sus acciones a veces eran abruptas y rápidas. No se puede juzgar a staretz León como a un hombre común, porque él llegó a tal altura espiritual cuando el asceta actúa obedeciendo la voz Divina.En lugar de convencer, él directamente sacaba de golpe el suelo debajo de los pies del hombre y le daba tomar conciencia y sentir su inconciencia y falta de razón y de esta manera con su bisturí espiritual abría la pústula formada en el endurecido corazón del hombre. Como resultado caían lágrimas de penitencia. Staretz, como un psicólogo, sabía con que método llegar a su meta. Un ejemplo: cerca de Optin vivía un señor que fanfarroneaba que en cuanto vea a padre León lo verá a través. Viene una vez a staretz cuando había mucha gente y staretz al verlo dice: ¡Que tonto viene! vino para ver a través del pecador León, siendo él un bribón, 17 años no se confesó ni tomó la Santa Comunión. El señor tembló como una hoja y después hacía penitencia y lloraba que es un pecador no creyente y en realidad, 17 años no se confesó ni tomó la comunión de Misterios de Cristo.

Otro relato de un monje de Athos que visitó a padre León. El monje estaba de civil, pero padre León lo llamó monje de Athos; vinieron 3 mujeres llorando y trajeron a otra loca, ellas pedían que ruegue por la enferma. Staretz se puso “epitraquil,” colocó el borde de ésta y sus manos sobre la cabeza de la enferma y, habiendo dicho la oración, tres veces hizo el signo de la cruz sobre la cabeza de la enferma y ordenó llevarla a la posada. Todo esto lo hizo sentado ya que no podía mas levantarse y vivía sus últimos días. Cuando el monje vino al día siguiente a staretz, la enferma de ayer vino completamente sana. El monje se horrorizó que staretz sin temor de hacerse mal a sí mismo, sana. Staretz respondió: “lo hice no por mi poder, sino pasó esto por la fe de las que vinieron y la acción de la gracia del Espíritu Santo, que me fue dada durante la imposición de las manos; pero yo soy un hombre pecador.”

Los milagros hechos por staretz eran incontables. La muchedumbre de desdichados venía a él y lo rodeaba. Un ieromonje describe que cuando él iba de viaje de Kozelsk a la gobernación de Smolensk, en el camino en aisladas aldeas los campesinos al saber que él va a Kozelsk trataban de saber algo sobre padre León. Al preguntarles, por qué lo conocen, ellos contestaban: “Perdónanos padre, ¿cómo podemos no conocer al padre León? Para nosotros pobres tontos él es como un padre, sin él somos como completos huérfanos.”

Lamentablemente en forma contraria trataban a padre León algunos miembros de clero, entre ellos el obispo Nicolás de Kaluga, que hacía muchos inconvenientes para la Ermita de Optin. Este obispo tenía un firme propósito de mandar a staretz León al monasterio de Solovki como prisión. Por fortuna, muchos obispos lo trataban en otra forma. Lo defendieron los mitropolitas Filaret de Moscú y Filaret de Kiev. Sin esto el staretz pasaría mal.

Murió staretz León en 1841, estuvo en Optin solo 12 años y todo ese tiempo sufría persecuciones por la incomprensión del obispo y por la envidia y denuncias de otros, hasta lo juzgaron (pero fue absuelto), lo cambiaban de la ermita al convento y hasta el obispo le prohibía recibir a los visitantes, pero él no rechazaba a los que venían a él por misericordia hacia los que sufren.

En cambio, tanto el prior Moisés como el jefe de la ermita padre Antonio, lo trataban con gran respeto y hasta no hacían nada sin su bendición.

En primeros días de septiembre de 1841 staretz León se debilitó. Hacia final de su vida él profetizó que Rusia pasará muchos desastres y penas. Después de crueles sufrimientos él se fue al Señor el 11 de octubre de 1841. La congoja general era indescriptible y se reunió gran cantidad de pueblo cerca del ataúd del gran staretz.

Staretz Macario.

Staretz ieromonje Macario – en el mundo Miguel Nicolaevich Ivanov – nació en una familia hidalga, que se distinguía por su piedad, el 20 de noviembre de 1788. Vivían ellos cerca de Kaluga, en lugar muy lindo cerca del monasterio de Lavrenti, del cual se escuchaba el sonido de campanas que llamaban a los monjes a la oración. Tenía cinco años cuando murió su madre que lo amaba mucho y sentía que él será algo extraordinario. Debido a la enfermedad de la madre la familia cambiaba su lugar de vida. La escuela él terminó en la ciudad de Karachev y ya teniendo 14 años comenzó a trabajar como contador con buen éxito, lo que llamó la atención. Pero vivía en su mundo. Leía mucho buscando resolver las más importantes preguntas de la mente y el corazón. Amaba la música y tocaba muy bien el violín. Cuando tenía 24 años, ya después de la muerte de su padre, se retiró y se fijó en el campo. Manejaba su propiedad mal. Una vez los campesinos le robaron mucho grano de alforfón (trigo sarraceno). Miguel largo rato los convencía citando las Sagradas Escrituras. Como resultado, los campesinos cayeron de rodillas en un sincero arrepentimiento para la vergüenza de sus parientes que se reían de él. Trataron de casarlo, pero como él no era apuesto de cara y tartamudo y no tenía tendencia hacia esto – no resultó. Él se internó completamente en libros espirituales y a veces iba a la carpintería y trabajaba allí hasta el cansancio, domando la carne joven con el espíritu.

En 1810 fue en peregrinaje a la Ermita de Ploshchan y quedó allí, mandando a sus hermanos su abdicación del patrimonio. Aquí él bajo la dirección de Arsenio – discípulo de Paisio Velichkovski, recibió una correcta dirección inicial, aprendió la regla eclesiástica y el canto con notas Ayudaba en la secretaría. En 1815 tomó el hábito con el nombre de Macario. En 1824 por primera vez visita Optin. El año siguiente muere su staretz y lo designan confesor del monasterio femenino de Sevs. Así comenzó su actividad de confesor. Le era difícil sin su maestro, pero pronto, en respuesta a sus oraciones, en su monasterio viene con sus discípulos padre Leonid. De manera que padre Macario obtuvo de nuevo un director. Pronto padre Leonid es enviado a Optin. Se escriben y luego padre Macario pasa a Optin, lo que costó muchas dificultades.

Padre Macario quedó con padre Leonid (León) hasta la muerte de este último. Y aprendía de padre Leonid con gran amor tratar a todos los que venían pobres y sufrientes, tanto físico como espiritualmente sanar sus dolencias y no rechazar nada salvo a pecado. Staretz a menudo veía dónde se esconde algo malo y acusaba, pero luego rodeaba con tanto cálido amor que quedaba el recuerdo de la alegría de tener conciencia limpia.

Padre Macario era de alma mas blanda que padre Leonid y excepcionalmente modesto. Junto con padre Leonid ellos atendieron a gran staretz Ambrosio. Después de la muerte de padre Leonid todo el peso de dirección espiritual se fijó en padre Macario. Una alegría tranquila en Señor nunca lo dejaba.

Staretz era muy alto con rostro feo y marcado por la viruela, pero blanco y claro, su mirada era calma y llena de humildad. Su carácter era muy vivaz y movedizo. Muy buena era la memoria: después de la primera confesión él recordaba al hombre para toda la vida. Pero la tartamudez y falta de aire cuando hablaba lo molestaron toda su vida. Se vestía muy pobremente. Era perspicaz: viendo al hombre por primera vez a veces lo llamaba por su nombre antes de las presentaciones. Contestaba a veces las preguntas escritas antes de recibirlas, de manera que el que escribía recibía la respuesta sobre su carta que mando hace solo una hora. La vida del staretz estaba plena de trabajo pastoral y organizativo. En la iglesia instituyó el modo de Kiev, creó el puesto de “canonarco” y lalectura pausada. El mismo padre Macario, a pesar de ser sacerdote-monje, no oficiaba por su humildad, pero a menudo cantaba con aplicación y lágrimas. Particularmente amaba “Tu Morada.” 20 años pasó staretz en su modesta celda que se componía de un recibidor y pequeño dormitorio, cuyo amoblamiento consistía de una cama angosta, escritorio – ordenadamente cubierto de cartas para contestar, revistas espirituales y libros de los santos padres, y un sillón con almohada. En el ángulo dirigido al oriente, entre los íconos, se encontraba particularmente venerada Nuestra Señora de Vladimir con la lámpara votiva siempre ardiendo y en lugar de un “analoi” – un triangulo de madera para leer la regla con Evangelio y otros libros. Las paredes estaban colgadas con vistas de monasterios y retratos de ascetas. Todo atestiguaba sobre sus secretas añoranzas y el espíritu que abdicó de los límites terrenales. Aquí él pasaba a menudo noches insomnes y se levantaba para la regla con el sonido de la campana de la ermita a las 2 de la madrugada: a menudo despertaba él a sus monjes legos. Leían: las oraciones de la mañana, 12 salmos, 1-a hora, canon de la Madre de Dios con el acafistos. Los cánticos cantaba él sólo. A las seis le leían las horas y él tomaba una o dos tazas de té. Luego recibía a los visitantes. A las mujeres recibía en una celda especial fuera del recinto de la ermita. Ahí él escuchaba las penas humanas. Él claramente tenía el don de discusión espiritual y también la fuerza de la humildad y amor, lo que hacía su palabra particularmente con poder. Después de la conversación con él la gente se renovaba. Aplicando el aceite de su lámpara votiva, que no se apagaba nunca, él traía un gran provecho a los enfermos. Las sanaciones no eran pocas. Particularmente frecuentes eran las sanaciones de los poseídos.

A las 11 tocaban la campana para el almuerzo y staretz iba allí, después descansaba y luego de nuevo recibía las visitas. A las 14 staretz con el bastón en una mano y rosario en la otra iba a la posada donde lo esperaban cientos de hombres del pueblo, cada uno con sus necesidades espirituales y de la vida. A todos él escuchaba con amor: a unos convencía, a otros sacaba del pozo de la desesperación. Cansado, apenas respirando, volvía después de la hazaña cotidiana. Llegaba el tiempo de escuchar la regla consistente de la 9-a hora, carismas con oración y canon al Ángel de la Guarda. Tocaban la campana para la comida de la tarde. A veces se la traían. Pero hasta en ese tiempo él recibía a los hermanos del monasterio y la ermita. A menudo él mismo entraba a las celdas y siempre justo a tiempo, dejando tranquilidad y alegría. También él daba la obediencia: lectura de libros de Santos Padres, indicando esto en la medida de la edad espiritual de cada uno. No soportaba la ociosidad. Por eso organizó en la ermita las artesanías: tornería, encuadernación y otras. Cada hermano sabía y sentía que el peso de sus trabajos y congojas es compartido con un padre amante y sabio y esto aliviaba la vida monástica.

Terminando el día escuchaban la regla: servicio vespertino chico, oraciones antes de dormir, 2 capítulos de Epístolas, un de Evangelio, luego una breve confesión, staretz bendecía y dejaba ir. Era ya tarde. Staretz entraba en su celda. Todo su cuerpo dolía del cansancio y el corazón de las impresiones del revelado sufrimiento humano. Los ojos se mojaban de lágrimas… pero sobre la mesa estaban las cartas que exigían la respuesta. Él se sentaba y escribía. Cuando la vela se apagaba, staretz se levantaba para la oración. La oración en él no cesaba – estando entre la gente, durante la comida, durante la conversación o en la calma de la noche. Ella resumía el óleo de su sabiduría humilde.

Además de esto a padre Macario le pertenece el invaluable mérito y hazaña de la edición de la literatura de los Santos padres. Para esta obra él sacrificaba a las fuerzas intelectuales, espiritualmente dirigidas, pero todas estas personas además de relaciones literarias usaban también la dirección espiritual de staretz y luego de sus seguidores.

El tiempo de su muerte staretz predijo. Una semana antes de su fin recibió a extremaunción. Ya muy enfermo él se despedía y regalaba sus cosas, instruía. El pueblo venía para verlo, aunque sea por la ventana. Cerca de la medianoche staretz pidió que venga su confesor y después de una media hora de conversación con él, pidió que lean las oraciones de los agonizantes. “¡Gloria a Ti, mi Rey y Dios!” – exclamaba staretz durante la lectura, – “¡Madre de Dios, ayuda me!” La noche era muy difícil, pero hasta ahí a través de presión de la mano, la bendición y miradas – él expresaba su agradecimiento a los que lo atendían. A las 6 de la mañana el comulgó los Santos Misterios de Cristo en completa presencia de ánimo y emoción y una hora después, durante la lectura de 9° cántico de las oraciones para agonizantes, el gran staretz Macario tranquilo y sin dolor se fue con el Señor al Palacio Celestial. Esto pasó el 7 de septiembre de 1860.

Staretz Ambrosio.

El tiempo del staretz padre Ambrosio difiere del anterior cuando trabajaban sus antecesores. En primer término, en aquel tiempo no había un correo regular, ni telégrafo, ni ferrocarriles, como ocurría en el tiempo de padre Ambrosio. Además, la situación de la iglesia y de los monasterios en el país mejoró mucho. En segundo término, en el mismo monasterio se formó una tradición de staretzs, y la gloria de la Ermita de Optin se difundió por toda Rusia.

Después de su venida a Optin él, entonces todavía Alejandro Mikhailovich Grenkov, encontró allí tales ejemplos de monaquismo como el prior Moisés y los staretzs León y Macario. Además de ellos, entre los hermanos había numerosos y destacados ascetas.

Archimandrita Melkhisedec, un anciano, en su tiempo tuvo el honor de hablar con San Tikhon Zadonski.

Ieromonje Gennadi asceta, confesor del Emperador Alejandro I. Ierodiacono Metodio, profeta, 20 años postrado en el lecho de dolencia. Ex prior de Valaam Varlaam que tenía el don de lágrimas y extremo desinterés hacia todo lo material. Él era el colaborador de San German de Alaska.

Ierodiacono Palladio, desinteresado, contemplativo, conocedor de la jerarquía eclesiástica.

Ieroskhimomonje Juan de los de vieja orden, bondadoso, con simpleza infantil, con amor aconsejaba amado por todos.

Ieromonje Inocencio – confesor del staretz Macario, adicto al silencio y otros.

En general todos los monjes bajo la dirección de los staretzs llevaban el sello de virtudes espirituales. Simplicidad, mansedumbre y humildad – eran las cualidades distintivas de los monjes de Optin. Los hermanos jóvenes trataban en todas formas humillarse, no solo ante los mayores, sino también ante los iguales, temiendo, aunque sea con una mirada, de ofender a otro y ante el mínimo caso inmediatamente pedían perdón unos a los otros.

Padre Ambrosio nació en la aldea Bolshoi Lipoviz de la gobernación de Tambov, 23 de noviembre 1812. Su padre era lector y director de coro y su abuelo sacerdote. La familia tenía 8 hijos. En su infancia Alejandro era un niño vivaz, alegre e inteligente. Por sus travesuras en la familia no lo apreciaban. Él simplemente no podía obedecer sin chistar, tal como se exigía en una familia patriarcal. Aprendía a leer por un libro de primeras letras en eslavo antiguo, libro de horas y salterio. En las festividades leía junto con su padre en la iglesia. Luego lo enviaron al colegio eclesiástico y luego al seminario. El medio de la escuela era todavía más rígido que el de la familia. Su capacidad para el estudio era extraordinaria. En julio de 1836 él terminó sus estudios con muy buenas notas y buen comportamiento.

Primero trabajó como maestro a domicilio y luego en la escuela eclesiástica de Lipetz. Por su ingenio y carácter alegre en la sociedad todos lo apreciaban mucho. Poco después él cayó muy enfermo. Esperanza de curación casi no había y él hizo el voto, si sana – ir al monasterio. Él sanó, pero 4 años más no pudo romper con el mundo. Durante las noches él oraba pero esto causaba burlas de sus compañeros. Durante el verano de 1839, durante la peregrinación a Lavra de Trinidad y San Sergio, él fue a visitar a un ermita padre Hilarión. El San asceta le dio a Alejandro una indicación definida: anda a Optin, allí se te necesita. Alejandro todavía no se decidía, pero por fin, después de un particular arrepentimiento, sintiendo su indecisión en las intenciones, de repente decidió huir a Optin sin permiso ni despedida.

En el futuro sus cualidades: la vivacidad, alegría, capacidad de entender todo volando y sociabilidad y agudeza – no desaparecieron en él, sino a medida de su crecimiento espiritual se transfiguraban y penetraban por la gracia Divina.

En Optin él encontró la plena floración de su monastidad. Primero él vivía en la posada, copiando para el staretz León el libro sobre la lucha con las pasiones. En 1840 él pasó a vivir en el monasterio, primero sin el habito, hasta que llegó la orden de aceptarlo en el convento.

Cierto tiempo era hermano lego de staretz León. Trabajaba en la panadería, en noviembre 1840 lo pasaron a la ermita. Pero él seguía visitando a padre León para aprender. Por su trabajo visitaba también a padre Macario, contaba a staretz sobre su estado del alma y recibía concejos. Staretz León quería al joven postulante, pero con fines educativos ante la gente mostraba como si estaba enojado. Decía de él que “Será un nombre grande.”

Al final de su vida, staretz León dijo a padre Macario sobre Alejandro: “Este hombre está cerca de nosotros, los staretzs, yo me siento muy débil. Así que te lo paso directamente, dirige a él como sabes.” Después de la muerte de padre León, hermano Alejandro se hizo hermano lego del staretz Macario. En 1842 tomó hábitos y nombre Ambrosio. En 1843 fue hecho ierodiácono y después de dos años por imposición de las manos el ieromonje.

Para la consagración padre Ambrosio fue a Kaluga. Hacía mucho frío. Padre Ambrosio, debilitado por el ayuno, se refrió fuertemente con complicaciones sobre los órganos internos. Desde entonces nunca sanó completamente.

El obispo Nicolás de Kaluga dijo a padre Ambrosio: “Ayúdale a padre Macario en concejos espirituales, ya que él ya es anciano. Esta es también una ciencia, pero no del seminario sino monástica.” Padre Ambrosio entonces tenía 34 años. Él se ocupaba de los visitantes, transmitía a staretz sus preguntas y daba las respuestas de staretz. Pero en 1846 padre Ambrosio tuvo que retirarse por su enfermedad y quedó a cargo del monasterio como invalido. Él ya no podía oficiar la liturgia, se movía apenas, sufría de sudores de manera que tenía que cambiarse varias veces al día. No podía soportar el frío, tomaba alimentos líquidos y comía muy poco. A pesar de la enfermedad, padre Ambrosio quedó en plena obediencia al staretz y le daba cuenta de todo lo más ínfimo. Le dieron el trabajo de traducción y preparación a la edición de los libros de Santos padres. Él tradujo la “Escala” del prior de Sinaí, Juan. Estas ediciones de los libros tenían para padre Ambrosio una gran importancia educativa para la vida espiritual. Este período era muy propicio para aprender la oración mental, le instruía padre Macario. Por eso él pudo ocuparse de la oración mental sin penas ni trampas del enemigo que llevan al asceta a la tentación. Las congojas externas están consideradas por los ascetas como útiles y que salvan al alma. La vida de padre Ambrosio, desde el principio, bajo la dirección de los sabios staretz iba en forma regular, sin escollos particulares, dirigida hacia cada vez mayor perfeccionamiento espiritual. Pero padre Macario educaba a padre Ambrosio y lo sometía a golpes sobre su vanidad, educando en él un severo asceta de pobreza, humildad, paciencia y otras virtudes monásticas. Todavía durante la vida de staretz y con su bendición algunos hermanos venían a padre Ambrosio para revelar sus pensamientos. También padre Macario lo acercaba a sus hijos espirituales del mundo, preparando para sí un digno heredero, que él fue más adelante. Después de la muerte del archimandrita Moisés, fue elegido prior padre Isaakio, quien consideraba a padre Ambrosio como su staretz. De manera que en Optin no existían roces entre los jefes. A la “skhima” staretz fue consagrado en secreto durante su enfermedad. Él tenía dos hermanos legos: padre Miguel y padre José (futuro staretz).

Él se levantaba a las 4 de la mañana para escuchar la regla de la mañana. Luego su día de trabajo era semejante al de padre Macario. De los informes de todo el día los hermanos legos a menudo apenas se sostenían parados y el mismo staretz a veces se acostaba casi sin sentido. Después de la regla staretz pedía perdón (en lo que pecó con palabra, hecho o pensamiento) y bendiciendo a los hermanos legos los dejaba ir, lo cual a menudo pasaba a medianoche. Después de dos años staretz sufrió nueva enfermedad, su salud se debilitó más. Desde entonces él ya no iba al templo de Dios y comulgaba en su celda. En 1868 se sintió muy mal. Tales empeoramientos se repetían no una vez. Es difícil de imaginar, cómo podía él, siendo clavado a tal cruz de sufrimiento, sin fuerzas, recibir a muchedumbres de gente y contestar decenas de cartas. La gracia Divina vivificadora colaboraba claramente aquí.

He aquí el relato de un monje ciego: volviendo a la celda de la regla de la tarde, yo entristecido me recosté y me dormí. Y vi en sueño que entré en nuestra catedral de la Entrada de Virgen María al Templo y voy siguiendo a otros orantes al rincón para besar el sarcófago de Gran Santo de Dios. Veo que el sarcófago está sobre una elevación, la tapa está puesta y el pueblo la besa con gran veneración. Me llegó el turno, miro – se abre la tapa y en toda su vestimenta litúrgica del sarcófago se levanta el mismo San Tikhon. En un horror de veneración caigo de bruces y veo que no es San Tikhon sino nuestro staretz Ambrosio que no está parado sino sentado y baja las piernas a la tierra como para levantarse a mi encuentro… “¿Tú qué haces?” – sonó la severa voz del anciano. “Perdone padre por Dios” – susurré en terrible miedo – “Me hartaste con tu “perdone” – con enojo exclamó staretz. El horror llenó mi corazón y me desperté. Salté de la cama y me persigné… después de una temprana liturgia fui a la ermita para ver a staretz. Había mucha gente. Escucho la voz del padre: “Juan (en riasofor así llamaban), ven aquí rápido.” La muchedumbre dejó pasar. Staretz estaba acostado sin fuerzas en el sofá, “cierra la puerta,” me dijo él – “y cuéntame lo que soñaste.” Quedé duro, en cambio staretz como si revivió y se hizo alegre, y bajó los pies al suelo (como en el sueño) y dijo: “¿tú qué haces?” “Padre, perdone” – murmuré yo y escuché en respuesta: “me hartaste con tus “perdone.” Pero no severamente, como en el sueño, sino con un maravilloso cariño, como solo él era capaz. “Pero ¿cómo de otra manera podía yo hacerte tonto entrar en razón?” – terminó con estas palabras el padre. A menudo sobre la cabeza del padre los que lo rodeaban veían una extraordinaria luz. Al final de su vida padre Ambrosio organizó un monasterio femenino y orfanato para niños sin techo en Shamordino. El convento rápidamente creció y pronto ya había hasta 500 hermanas. Después de la muerte de la superiora madre Sofía, staretz tuvo que ocuparse del convento y personalmente visitarlo. La última vez él fue allí en verano de 1890, por su enfermedad quedó todo el invierno, empeoró y no pudo volver a Optin. Murió el 10 de octubre de 1891. La procesión fúnebre fue acompañada por una muchedumbre milenaria. Llovía, pero las velas no se apagaban. En el camino de Shamordino a Optin paraban en cada aldea y oficiaban un breve responso. La muerte de staretz era una pena para toda Rusia, pero para Shamordino y Optin y para sus hijos espirituales esta pena no tenía límites.

 

 

Folleto Misionero # SA30

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Editor: Obispo Alejandro (Mileant)

 

(sovety_optinskih_startzev_s.doc, 06-25-2005).